martes, 26 de julio de 2011

Política y educación Argentina desde la época colonial hasta la ley federal de educación de 1995

LA EDUCACIÓN EN LA ÉPOCA COLONIAL
La cultura que España transmitió a América, fue reflejo de lo que sucedía en la misma Península.
En los doscientos primeros años, bajo el reinado de los Reyes Austrias, la acción oficial fue muy limitada,
conforme ocurría en todos los países. En nuestro continente, los gobiernos dictaron las normas fundamentales
de acuerdo a lo consignado en la Legislación de Indias. Más no pudo hacerse.
No obstante vale consignar que la gestión educativa de España en el período de la conquista se resume en que
al finalizar el siglo XVI había en la América española 6 universidades, mientras que en la América inglesa no
había ninguna.
Pero a partir de 1700, con el triunfo en Europa del Iluminismo y la Ilustración, cobra gran impulso el
progreso científico y artístico, lo cual se refleja inmediatamente en América Hispánica por el acrecentamiento
de las actividades culturales y una mayor preocupación del gobierno por la difusión de la enseñanza popular y
la universitaria.
Así, la enseñanza de las primeras letras alcanzó notable difusión en Indias durante ese período, debido sobre
todo, a la acción de las órdenes religiosas y la labor de los misioneros.
No tardaron en aparecer colegios donde se enseñaron Humanidades a los hijos de los conquistadores y
pobladores, y a los indios y mestizos, de acuerdo a la voluntad de los monarcas. Dichos colegios eran
similares a los que existían en Europa, como que eran una copia de ellos.
La enseñanza superior se dio en las numerosas universidades que se fundaron a los largo de América, donde
se otorgaban grados reconocidos oficialmente como los que se conferían en las universidades de España. Estas
universidades estaban bajo la dirección de un Rector que también tenía facultades judiciales.
.De todas maneras, debemos tener en cuenta durante el período colonial, en nuestro país influyeron dos
corrientes educativo−culturales: la del Norte y la del Plata. La del norte, con origen en Perú, perteneció a la
época de los Austrias, se radicó por la acción directa de las órdenes religiosas y dejó, como etapas de su
penetración, las ciudades de Santiago del Estero, Tucumán y Córdoba. La corriente del Plata en cambio, se
caracterizó por la acción de funcionarios civiles y fue una repercusión del movimiento renovador desarrollado
en la época de lo Borbones,
Las diferencias esenciales que tuvieron estas corrientes fueron consecuencia de las características propias de
ambas monarquías. Los Austria impusieron su sello autoritario. Como consecuencia de ello, España
permaneció bastante alejada de todo intento de renovación; se opuso a todo lo que no estuviera de acuerdo con
el orden vigente, se mantuvo alejada de las orientaciones renacentistas que proclamaban la emancipación del
individuo de la tutela de las autoridades tradicionales, y se convirtió en baluarte de la Contrarreforma. Con el
apoyo de la Iglesia, la monarquía afirmó el absolutismo y el catolicismo, que entonces adquirió mayor
preponderancia, condicionó la acción de la monarquía. Esto explica la íntima vinculación entre la Iglesia y el
Estado que se puso en evidencia con gran fuerza durante la colonización de América.
Con el advenimiento de los Borbones (1700), los principios del poder absoluto sufrieron una transformación:
el fundamento teológico del poder temporal, fue reemplazado por una concepción más laica del poder civil.
1La nueva dinastía abrió la frontera española a las influencias del pensamiento moderno. Las nuevas ideas
hicieron surgir inclinaciones que impulsaron a una política progresista, que postuló medidas y reformas hasta
cierto punto avanzadas, que se concretaron en varios terrenos, incluyendo el educacional. Decayó en parte el
predominio de la teología y empezó a tener más gravitación el pensamiento científico, especialmente las
doctrinas modernas sobre las ciencias naturales.
Ambas corrientes diseñaron nuestra educación durante el período colonial. Durante los siglos XVI, XVII, y
parte del XVIII prevaleció la corriente proveniente del norte −cuyo centro fue Córdoba y cuyos impulsores
fueron los miembros de la orden Jesuita−, que sometió todas las manifestaciones culturales a la rigidez
confesional y teológica. Con la creación del Virreinato (1776), y la expulsión de los jesuitas (1767) penetró la
corriente del Plata que tuvo su centro en Buenos Aires, y enriquecida por el movimiento renovador de Carlos
III, fue preparando el pensamiento liberal que animaría a la generación de Mayo. Pensamiento que tuvo su
exteriorización durante el período colonial en las iniciativas culturales del virrey Vértiz y en las inquietudes
económico−educacionales de Belgrano.
LA EDUCACIÓN EN EL PERÍODO DE LA REVOLUCIÓN DE 1810
La Revolución de Mayo implicó una rápida mutación en la situación política del Virreinato, pero el estado
cultural no cambió inmediatamente. Durante un largo período se continuó en un ambiente espiritual como el
de antaño.
Pero los nuevos ideales en vigencia, hicieron sentir a la minoría dirigente ilustrada, la necesidad de una nueva
concepción educativa. Ésta, como se ha expresado antes, no llegó a cristalizarse de inmediato.
Fundamentalmente a raíz de las preocupaciones de la guerra de la Independencia, que polarizaron todos los
esfuerzos. Por eso, la educación continuó desenvolviéndose con las ideas originadas en el enciclopedismo
francés, que a través de pensadores españoles se difundieron entre nosotros.
No obstante, resulta ilustrativo prestar atención al Reglamento que Belgrano dictara para las escuelas que
fundó en el Norte. Decía: El maestro debe preocuparse por inspirar a los alumnos amor al orden, respeto a
la religión, moderación y dulzura en el trato, sentimiento del honor, amor a la virtud y a las ciencias,
horror al vicio, inclinación al trabajo, desapego del interés, ................y un espíritu nacional que haga
preferir el bien público al privado y estimar en más la calidad de americano que la de extranjero.
Hubiera sido preciso para concretar esas finalidades educativas, elevar el magisterio, dotar a la enseñanza de
nuevos libros de texto, más en armonía con las metas perseguidas. En resumen, aligerar a la educación del
peso de algunas tradiciones coloniales.
Pero las exigencias del momento y la escasez de recursos, se opusieron a los bienintencionados propósitos
renovadores. De todas maneras, las nuevas finalidades educativas se pusieron en evidencia en el proceder de
los gobiernos revolucionarios, que se preocuparon por establecer escuelas especiales, las que nunca
vincularon con los establecimientos coloniales, a los que dejaron en un desamparo.
LA EDUCACIÓN BAJO RIVADAVIA
Ya sea como ministro de Martín Rodriguez, que como Presidente, Rivadavia significa para la educación un
período de renovación. Con la meta de crear un nuevo clima cultural, buscó imponer un nuevo clima cultural
con orientaciones que eran base de la civilización europea. Así impulsó las investigaciones jurídicas y
sociales, y los estudios históricos, promoviendo el desarrollo de las ciencias, creando instituciones
educacionales como el Colegio de Ciencias Morales y el Colegio de Ciencias Naturales. Aunque
lamentablemente, éste ultimo no pudo activarse por falta de elementos y materiales.
En cuanto a la enseñanza elemental, puede decirse que al iniciarse la gestión ministerial de Rivadavia, era
2sumamente precaria, como lo atestiguan los artículos publicados en La Gaceta el 31 de enero y el 7 de febrero
de 1821.
Ante tal situación, Rivadavia concretó su afán de difundir la educación en masa del pueblo, con el objeto de
elevar su nivel intelectual. Para lo cual implantó el sistema lancasteriano como vía práctica de solucionar el
problema de la educación popular, organizó el gobierno de la enseñanza primaria y creó la Sociedad de
Beneficencia, para que la mujer s incorporara al movimiento de reforma social, y en especial extender bajo el
control del Estado la educación femenina.
LA EDUCACIÓN HASTA CASEROS
Sin incursionar en temas ideológicos, debe admitirse que durante los gobiernos de Juan Manuel de Rosas, la
cultura y la educación no gozaron precisamente de esplendor; no sólo porque a poco andar, la mayoría de los
intelectuales optó por radicarse en Uruguay, Chile o Bolivia, sino porque el Gobernador de Buenos Aires
−que durante su primer gobierno había clausurado el Colegio de Ciencias Morales− retiró el apoyo económico
a los maestros de las escuelas de campaña y de la ciudad (abril de 1838) y a la Universidad de Buenos Aires
(27 de abril de 1838). Dispuso que en lo sucesivo los alumnos contribuyeran por prorrateo al pago de los
sueldos de los profesores, y de los gastos que insumiera cada cátedra. Que el alumno que no abonara fuese
despedido, y que si no se reunía la cantidad necesaria cese la Universidad. Ésta se mantuvo a duras penas, con
el aporte de los interesados y el sacrificio de los profesores.
LA EDUCACIÓN EN LA CONSTITUCIÓN NACIONAL
El texto constitucional de 1853 que consagró el sistema federal, acordó por el artículo 5º que cada provincia
tiene la facultad de dictar su propia constitución bajo el sistema representativo republicano, de acuerdo con
los principios, declaraciones y garantías de la Constitución Nacional; y que asegure la administración de
justicia, su régimen municipal y la educación primaria. De esta manera se reconoció el derecho de las
provincias de organizar su propio sistema educativo dentro de su jurisdicción.
Por otra parte, en el artículo 14º de la Constitución, se reconoce el derecho de enseñar y aprender.
En el artículo 25 se estableció que: El Gobierno Federal.......no podrá restringir, limitar ni gravar con
impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto......introducir
y enseñar las ciencias y las artes.
Disposición que permitió el ingreso de eminentes educadores que contribuyeron al mejoramiento de nuestra
educación.
Finalmente, en el artículo 67º, inciso 16º, se atribuyó al Congreso Proveer lo conducente a la prosperidad del
país y al progreso de la ilustración, dictando planes de instrucción general y universitaria
Como se verá más adelante, de acuerdo con ese mandato, en 1884 se sancionó la ley 1420 de Educación
Común, aunque la misma se aplicó en Capital Federal y Territorios Nacionales, sin tener el alcance de una ley
federal de educación, y al año siguiente la ley 1597 sobre universidades nacionales.
LA GESTIÓN EDUCATIVA POSTERIOR A LA PROMULGACIÓN DE LA CONSITUCIÓN DE 1853
Terminado el período rosista, surgió la preocupación de retrotraer las cosas a la situación en que se
encontraban antes que se iniciara aquel lapso. No obstante, en el Estado de Buenos Aires, −temporariamente
separado de la Confederación−, fueron pocos los progresos educativos durante los primeros años. Pues hasta
que Sarmiento empezó a actuar, la educación se debatió en medio de la mayor desorientación.
3Las autoridades comenzaron derogando el decreto de Rosas de 1838 que había suprimido la asistencia
económica a la enseñanza. Crearon el Ministerio de Instrucción Pública que pusieron a cargo de Vicente Fidel
López. Intentaron reorganizar la Universidad y planearon la creación de una escuela normal y otra de
comercio. Pero faltaban maestros y recursos y en verdad el pueblo permanecía indiferente a los problemas de
la educación. Por lo que esos propósitos no tuvieron éxito.
Así nos encontramos que en febrero de 1855, el gobernador constitucional de Buenos Aires, Pastor Obligado,
creó el Consejo de Instrucción Pública, bajo la presidencia del rector de la Universidad.
La serie de medidas gubernamentales tomadas desordenadamente revelaron una falta de orientación en la
solución del problema de la organización educacional.
El verdadero progreso educativo de Buenos Aires se llevó a cabo entre 1856 y 1861 y se debió a la acción
personal desplegada por Sarmiento, que hizo de la provincia el centro renovador de la educación.
A los pocos días de organizado el gobierno provincial, Valentín Alsina había intentado reabrir el Colegio y
Seminario y de Ciencias Morales. Pero los sucesos producidos entre la provincia y la Confederación
impidieron la anhelada reapertura.
Constituido el Estado de Buenos Aires, su gobernador Obligado procedió a abrir el colegio. En 1862 pasó a
depender de la Nación, en virtud del pacto de San José de Flores. En 1863 sirvió de base para la fundación del
Colegio Nacional.
Desde el momento de su llegada a Buenos Aires, Sarmiento fue el impulsor principal de la acción educativa
de esa provincia. No solo se preocupó de que las escuelas tuvieran edificios adecuados por razones educativas,
de higiene y aún de estética, sino que hizo reemplazar los viejos textos por nuevos libros escolares como
Silabario argentino de José Wilde; Rudimentos de aritmética de Bode; Lecciones de ortografía; Lecciones de
gramática; etc.; para adecuación de la enseñanza a los nuevos conceptos pedagógicos.
Reincorporada a la vida argentina luego del exilio a que se vio forzada, Juana Manso de Noronha,
(1819−1875) se convirtió en la más eficaz colaboradora de Sarmiento. Incorporó al contenido escolar el
aprendizaje de idiomas extranjeros, y sostuvo las ideas de Pestalozzi, cuyo método se basa en la educación
directa estimulante de la percepción y facultades del niño. Pero sus reformas desataron grandes resistencias,
por lo que abandonó el cargo en 1865. No obstante continuó su labor a través de la traducción de varias obras
didácticas norteamericanas y la publicación de un texto de historia de las provincias unidas del Río de la Plata.
La situación creada por la separación de Buenos Aires de la Confederación, determinó que la Universidad
continuara como establecimiento provincial. No obstante no puede pasarse por alto la gestión de Juan María
Gutierrez (1809−1878), de la que surgió el reconocimiento por parte de la asamblea constituyente de la
provincia que sancionó la Constitución de 1873, estableciendo la autonomía de la Universidad y otorgándole
independencia económica, docente, administrativa y científica.
LA GESTIÓN EDUCATIVA EN LA CONFEDERACIÓN
Entre 1853 y 1860 Las provincias de la Confederación Argentina dictaron sus constituciones, sancionando el
sostenimiento de su instrucción primaria, cumpliendo la exigencia impuesta por la Constitución Nacional.
Urquiza imprimió en Entre Ríos un ponderable impulso educativo, creando escuelas para niños de ambos
sexos en todos departamentos del territorio provincial. Su repercusión en algunas provincias hizo que pese a la
modestia de sus recursos, se esforzaran por organizar sus establecimientos de educación primaria. Otras,
lamentablemente, mantuvieron el mismo estado de abandono que se hacía tradicional.
Así nos encontramos con: Mendoza no se hizo prácticamente nada. En San Luis, su primer gobernador
4constitucional Justo Daract encontró la provincia con la educación primaria casi inexistente. Su acción
tesonera supo vencer obstáculos, extendiendo las escuelas de varones y creando otras para niñas,
constituyendo junto con Corrientes honrosas excepciones. En San Juan, la preocupación por la educación
elemental sólo surgió cuando Sarmiento asumió como gobernador. Catamarca tenía solamente escuelas
particulares. En cambio, en Salta, Jujuy, La Rioja y Tucumán se inició en 1858 la instalación de escuelas
costeadas por los respectivos gobiernos. Santa Fe y Santiago del Estero por su parte, organizaron comisiones
de instrucción pública. Córdoba, luego de tener abandonadas sus escuelas por espacio de quince años, desde
1856 empezó a destinar partidas de su presupuesto para el sostenimiento de sus escuelas de primeras letras.
En lo que concierne a la enseñanza secundaria y universitaria, podemos destacar al Colegio de Concepción del
Uruguay en Entre Ríos, el cual cumplía también funciones de academia militar pues sus egresados lo hacían
obteniendo también su despacho de subteniente; la Universidad y el Colegio de Montserrat de Córdoba; el
Colegio de San Miguel en Tucumán. Y otros que no se mencionan por haber tenido corta vida.
La existencia de estos establecimientos oficiales es reveladora de que en la Confederación existió una
preocupación por desarrollar la enseñanza secundaria. Pero al mismo tiempo, pone en evidencia la existencia
de un plan orgánico. De ahí la falta de uniformidad, que fue la característica predominante en la educación
secundaria durante ese período.
LA EDUCACIÓN EN LA GESTIÓN DE MITRE, SARMIENTO Y AVELLANEDA
Entre 1862 y 1880, durante los gobiernos de Mitre, Sarmiento y Avellaneda, se llevaron a cabo amplios
programas de gobierno, que prestaron preferente atención a los problemas de la educación. Las raíces de estas
acciones, que permitieron la estructuración de nuestro sistema educacional, se encuentran en las ideas que
habían difundido los proscriptos durante el gobierno de Rosas y en las que habían germinado durante la
separación de la Confederación y el Estado de Buenos Aires.
En el discurso que pronunció en el Senado de la Nación el 16 de julio de 1870, Mitre sintetizó las ideas que
habían orientado la acción educativa durante el ejercicio de su presidencia. Para él, la educación es un servicio
que la sociedad debe a los miembro que la componen, pues es necesaria e indispensable para su existencia y
progreso. De ahí que considerase que es deber fundamental del Estado propagarla sistemáticamente.
Mitre interpretó que las directivas constitucionales adjudicaban atribuciones al gobierno nacional
exclusivamente en la esfera de la enseñanza general y universitaria, y que en cambio, la primaria era resorte
propio de cada una de las provincias. No obstante lo cual ordenó a su ministro de Justicia, Culto e Instrucción
Pública, Eduardo Costa, que pidiera informes lo más exactos posible, a los gobernadores respecto del estado
de las escuelas, sus necesidades y recursos. La circular correspondiente fue dirigida con fecha 19 de enero de
1863. Solo tres provincias respondieron, pero ello fue suficiente para poner al descubierto una de las llagas
más sensibles del país. Mitre reaccionó incluyendo en el presupuesto nacional, una partida para conceder
subsidios a La Rioja, Catamarca, San Luis y Jujuy, para ayudarlas a cumplir con sus obligaciones de educar al
pueblo.
La enseñanza secundaria tuvo en los años anteriores a la presidencia de Mitre un desarrollo por demás lento.
Para obtener un conocimiento realista de la situación de los colegios secundarios, designó a Eusebio de
Bedoya y a Juan Domingo Vico para que inspeccionaran los establecimiento nacionales de Córdoba y Entre
Ríos.
Estudiados minuciosamente los informes de sus comisionados, Mitre se abocó a la organización de una
ponderable creación en materia educativa: el Colegio Nacional, una casa de educación científica
preparatoria en la que se cursarán las Letras y las Humanidades, las Ciencias Morales y las Ciencias Físicas
y Exactas.
5Esta creación, resultó el punto de partida de la organización de la enseñanza secundaria en la República, y de
la difusión de la nueva institución educativa en el interior del país. Por decreto del 9 de diciembre de 1864 se
crearon colegios nacionales en Catamarca, Tucumán, San Juán, Salta y Mendoza. Y cuyo plan de estudios se
ajustó al que regía en el Nacional de Buenos Aires.
Así, por la acción del gobierno de Mitre, quedaron definidos los lineamientos de nuestra enseñanza
secundaria, que no ha cambiado esencialmente en sus alcances pedagógicos, sociales y políticos.
La presidencia de Sarmiento significó para el país un período de progreso, pero indudablemente, su tarea más
importante fue la que desarrolló en el campo de la educación.
Basando su política en la necesidad de educar al soberano −que es el pueblo−, tal como lo había pregonado
siempre, Sarmiento fundó más de mil nuevas escuelas primarias que triplicaron el número de alumnos en todo
el territorio de la Nación. Pero como esto debía concretarse con la formación de maestros, la construcción de
edificios escolares y la divulgación de libros, creó la Escuela Normal de Paraná (1869); hizo dictar la Ley de
subvenciones escolares (1871) y fundó la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares que aún existe.
Fundó el Colegio Militar de la Nación (1869) y la Escuela Naval Militar (1872) que funcionó en el buque de
guerra Almirante Brown. Además auspició la instalación en Córdoba el Observatorio Astronómico (1871), La
Academia de Ciencias y la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas. Habilitó el Museo de Historia
Natural, y la Biblioteca del Congreso.
Continuador de la obra de Sarmiento, Nicolás Avellaneda (1836−1885) tuvo ideas bien definidas en materia
de educación que se pusieron de manifiesto durante su gestión como presidente y en sus escritos y discursos.
La Ley Universitaria de 1885, sancionada por su iniciativa, tendió a dar a las universidades de Córdoba y
Buenos Aires un conjunto de normas legales que organizasen su funcionamiento administrativo y regulasen
sus relaciones con el poder público. Es que la opinión de Avellaneda respecto de las universidades era la de
limitarse a crear legalmente el organismo universitario, dejando todo lo demás librado a la iniciativa de su
propio desarrollo.
LA EDUCACIÓN EN LA GENERACIÓN DEL OCHENTA
Para Jaime Perriaux, estudioso de las generaciones argentinas, la del 80 está constituída por hombres nacidos
aproximadamente entre 1843 y 1857. La lidera el General Roca, no sólo por ser el más representativo de esa
generación, sino por haber comenzado a conducir los destinos políticos del país desde muy joven.
Al comienzo de la presidencia de Roca, en 1880, nada hacía prever la tormenta que se habría de desatar en
poco tiempo más. El primer ministro de educación fue el Doctor Manuel D. Pizarro, conocido católico. Con
motivo de la agria polémica que lo enfrentó a Sarmiento, en razón de la actuación que le cupo a este último al
frente del Consejo Nacional de Educación, Pizarro debió renunciar, siendo sustituído por Eduardo Wilde, un
hombre de marcado tono laicista.
En 1882 y por iniciativa −en su momento−, de Pizarro, se celebró en Buenos Aires un Congreso Pedagógico
Americano que aconsejó a los gobiernos del Continente incrementar la educación popular adoptando entre
otros, el principio de la libertad religiosa , de acuerdo a la corriente liberal que por entonces imperaba en
Francia y otros Estados avanzados. De acuerdo con esta propuesta, el ministro Wilde remitió a las Cámaras un
proyecto de ley implantando en el País la Enseñanza Primaria obligatoria, gratuita y laica supervisada por el
Consejo Nacional de Educación.
Hasta ese entonces, la enseñanza pública en nuestro país, nacida y desarrollada bajo
La influencia de la Iglesia, se inspiraba en normas de la religión católica. Por ello, el carácter laico del
6Proyecto suscitó grandes polémicas en la legislatura y en la opinión pública, desatando opiniones
contrapuestas.
En el Congreso, oradores como Pedro Goyena, Emilio Lamarca y José M. Estrada, rector del Colegio
Nacional de Buenos Aires, fueron defensores de la escuela tradicional católica. Mientras que los ministro
Onésimo Leguizamón y Wilde, tuvieron a su cargo la defensa del Proyecto que finalmente quedó convertido
en la Ley 1420 de Enseñanza Común.
Poco tiempo después, la Ley Avellaneda presentada l Congreso por el ex −presidente, por entonces Senador
de la Nación, reordenó a su vez, la enseñanza universitaria argentina.
LA ENSEÑANZA HASTA 1983
Tanto en la época de los gobiernos militares como durante el peronismo, se desarrolló obre todo, la educación
técnica y prosperó la enseñanza privada, estimulada por el establecimiento de un régimen de mayor libertad.
Asimismo, se extendió considerablemente el nivel medio en todas sus modalidades, cobró importancia la
educación de adultos y se introdujo el concepto de educación permanente. Por otra parte, se fundó la
Universidad Obrera Nacional, luego transformada en Universidad Tecnológica y se triplicaron las
universidades existentes. Todo ello tenía como objetivo lograr el acrecentamiento de la matrícula en todos los
niveles, para facilitar el acceso a la educación a todos los sectores de la población, especialmente de aquellos
más carenciados. A ello contribuyó la gratuidad de la enseñanza, que se extendió a todos los niveles.
La crisis de 1930 y el apogeo de los nacionalismos europeos, que propiciaban el retorno a las raíces históricas
seculares, repercutió en nuestro país y condujo a la revolución militar de 1943 que restableció la enseñanza
religiosa y la concepción hispano−católica de la cultura.
Durante el mandato de los regímenes de derecho, la tendencia fue la vigorización del modelo liberal; en tanto
que durante la vigencia de los regímenes de facto, la tendencia fue la restauración del modelo tradicional, sin
que se llegue a la postre a una resolución definitiva.
Los vaivenes políticos han provocado variadas alternativas, pero puede decirse como corolario que se han
alcanzado algunos logros, como la posibilidad desde 1956 de establecer universidades privadas.
LA EDUCACIÓN A PARTIR DEL RESTABLECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA
La etapa de la educación argentina que transcurre a partir de 1983 y que se extiende hasta nuestros días,
signada por el retorno a la vida democrática, tiene como los hechos más significativos la reunión del Congreso
Pedagógico Nacional y la sanción de la Ley Federal de Educación. Sin embargo no deben olvidarse otros
hechos relevantes como la firma del Pacto Federal Educativo la sanción de la nueva Ley de Educación
Superior, la creación de la Academia Nacional de Educación, y el desarrollo del Mercosur Educativo,
estrechamente vinculado a la regionalización que caracteriza nuestra época.
Estas innovaciones se vienen realizando en el marco de transformación educativa, que se empalma con un
movimiento de carácter universal, a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (UNESCO) y de otros organismos no gubernamentales (ONG), como la Alianza Mundial
para la Transformación de la Educación GATE) que tiene su sede en los Estados Unidos de América.
Debe admitirse que como consecuencia del vertiginoso desarrollo científico y tecnológico, acaecido a partir
de la II Guerra Mundial, estamos ante una nueva realidad educativa. Hemos entrado en lo que ciertos
tratadistas llaman la sociedad de la información o sociedad del conocimiento en la que sólo podrá aspirar a un
lugar, la persona instruída, es decir aquella que esté preparada para afrontar los cambios del mundo
globalizado.
Sin perjuicio de que en el período que ahora nos ocupa han entrado en vigencia una abundante cantidad de
disposiciones que hacen a la transformación y adaptación de la educación del país a las necesidades de la
sociedad del conocimiento o de la información, aludiremos sucintamente a:
Congreso Pedagógico de 1986−88: fue convocado por el Congreso de la Nación, por ley 23.114 aprobada por
unanimidad en ambas cámaras legislativas en 1984. De acuerdo al texto de la ley, sus principales objetivos
fueron: crear un estado de opinión en torno de la importancia y trascendencia de la educación en la vida de la
República; recoger y valorar las opiniones de las personas y sectores interesados en el ordenamiento educativo
y su desenvolvimiento; plantear, estudiar y dilucidar los diversos problemas, dificultades, limitaciones y
defectos que enfrenta la educación. En cuanto al temario, se integró con los siguientes puntos: a) Importancia
y trascendencia de la educación en la vida de la República. b) El ordenamiento educativo y su
desenvolvimiento. c) Los problemas, dificultades, limitaciones y defectos que enfrenta la educación. d) La
situación educativa y sus alternativas de solución.
Ley Federal de Educación: luego de un largo proceso de intensa elaboración, el 14 de abril de 1993 se
sancionó la ley 24.195, destinada a producir profundos cambios en el sistema educativo vigente. El texto de
esa ley comprende 71 artículos agrupados en 12 títulos. Entre las principales disposiciones se destaca la
contenida en el artículo la contenida en el artículo 4º que se refiere a la responsabilidad de la familia, como
agente natural y primario de la educación; del Estado nacional, como responsable principal; de las
provincias, los municipios, la Iglesia católica, las demás confesiones religiosas oficialmente reconocidas y
las organizaciones sociales. En cuanto a la política educativa, en el artículo 5º se dispone el fortalecimiento
de la identidad nacional; el afianzamiento de la soberanía de la Nación; la consolidación de la democracia en
su forma representativa, republicana y federal; la libertad de enseñar y aprender; la educación concebida como
proceso permanente; la valorización del trabajo como realización del hombre y la sociedad y como eje
vertebrador del proceso social y educativo. Con relación al sistema educativo, se afirma en el artículo 6º que
posibilitará la formación integral del hombre y de la mujer, con vocación nacional, proyección regional y
continental, y visión universal, que se realicen como personas en las dimensiones cultural, social, estética,
ética y religiosa, acorde con sus capacidades, guiados por los valores de vida, libertad, bien, verdad, paz,
solidaridad, tolerancia, igualdad y justicia. Capaces de elaborar, por decisión existencial, su propio proyecto
de vida.
El artículo 7º establece: El sistema educativo está integrado por los servicios educativos de las jurisdicciones
nacional, provincial y municipal, que incluyen los de las entidades de gestión privada reconocidas.
Constitución Nacional de 1994: El nuevo texto que reforma a la Constitución Nacional y que fue aprobado
por la Convención Nacional Constituyente reunida en la ciudad de Santa Fe, mantuvo los artículos 5º; 14º; 25º
de la de 1853. Y en el artículo 75º que se refiere a la facultad del Congreso para dictar planes de instrucción
general y universitaria, agregó un inciso, con el número 19º por el cual estableció que corresponde al
Congreso: Sancionar leyes de organización y de base de la educación que consoliden la unidad nacional
respetando las particularidades provinciales y locales: que aseguren la responsabilidad indelegable del
Estado, la participación de la familia y la sociedad, la promoción de lo valores democrático y la igualdad de
oportunidades y posibilidades sin discriminación alguna; y que garanticen los principios de gratuidad y
equidad de la educación pública estatal y la autonomía y autarquía de las universidades nacionales.
Ley de Educación Superior: El 20 de julio de 1995 se sancionó la ley 24.521 de educación superior,
comprensiva de todas las instituciones de formación superior, fueran universitarias o no universitarias,
nacionales, provinciales o municipales, tanto estatales como privadas. De esta manera se unificó la legislación
de todos los institutos de educación superior y se introdujeron algunas novedades en su funcionamiento
particular y conjunto.
Por el artículo 46º se crea la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). Se
trata de un organismo descentralizado que funciona en jurisdicción del Ministerio de Cultura y Educación,
8integrado −según el artículo 47º− por 12 miembros. Corresponde a la CONEAU realizar las evaluaciones
externas de las instituciones universitarias y acreditar los posgrados y las carreras profesionales reguladas por
el Estado. Interviene además en el funcionamiento y autorización de nuevas universidades estatales y
privadas.

Política y educación

   En la historia de la Educación Argentina, los distintos períodos y épocas que pueden distinguirse, están estrechamente vinculados con las diversas concepciones que ha primado en el devenir histórico. El sistema educativo vigente en un determinado momento de la historia de un pueblo siempre responde a una política educativa basada en un conjunto de principios políticos, socio-económicos y culturales, emergentes de un proyecto nacional, concebido de acuerdo con una determinada cosmovisión. 
    Dentro de los distintos períodos del sistema educativo en nuestro país, considero que el neoliberalismo marcará un hito dentro de los momentos históricos de la Educación Argentina, para la construcción de la ciudadanía.    En la época del Estado de Bienestar (populismo), se imponían los tres derechos ciudadanos: derechos políticos (participación política), derechos civiles (libertades individuales) y todos los derechos sociales(trabajo, educación, vivienda, salud, prestaciones sociales) cuya protección vendría garantizada por el Estado.    En ese momento, el Estado ha recibido el nombre de Estado Social de Derecho, donde incluye en el sistema de derecho no sólo las libertades clásicas sino también los derechos económicos, sociales y culturales; es decir que, satisfacer las necesidades básicas y el acceso a los bienes fundamentales para todos los miembros de la comunidad, "son exigencias éticas a las que el Estado debe responder" (Cortina, Adela "Ciudadanos del mundo")    Este sistema político fracasó cuando se transformó en una tiranía haciendo un culto a la persona que ocupaba el poder. Además, los ciudadanos -especialmente la masa obrera- exigía cada vez más y, por tal motivo, se llegó al caos.    Luego comenzó a gestarse una política desarrollista, ahogada por los golpes militares de represión y silencio por parte de los ciudadanos. Contrariamente a esta postura populista, el neoliberalismo garantiza la libertad de los ciudadanos entendida como independiente con respecto a los demás ciudadanos, garante del libre juego del mercado y los intereses económicos.    La vuelta a la democracia en la década del 80, la sociedad civil renace en las luchas por las libertades civiles y políticas. El neoliberalismo tiende a ver a esta sociedad civil en oposición al Estado, asimilándola al mercado para satisfacer a los intereses privados.    En los años 60 y 70 se criticaba a la educación y al Sistema Educativo porque planteaba que la escuela era un aparato ideológico del Estado, o sea que era promotora de cohesión social.    El neoliberalismo trae una ruptura de cohesión social; cada uno se las arregla como puede en el marco de un individualismo desatado y salvaje. No hay vínculo entre valores y sociedad y plantea que como somos globales no estamos vinculados a ninguna sociedad. Aparece una idea distinta de cohesión social desde una perspectiva democrática, porque los sectores dominantes, el capital financiero internacional, no tiene ningún interés en reproducir ningún orden social.    La globalización está produciendo fenómenos como la ruptura del mínimo de solidaridad por parte del Estado, el que en estos momentos se preocupa por establecer claramente los límites con una sociedad civil que no se ocupa sino de satisfacer sus intereses individuales.    Por lo antedicho, los derechos sociales en el concepto de ciudadanía dentro del neoliberalismo están rotos "por la desigualdad en los bienes materiales, por el eje pobreza-riqueza de los individuos como consecuencia natural de sus méritos personales, sus éxitos o fracasos en la adecuación a las leyes del mercado. Como deben primar las leyes del mercado, los derechos sociales como salud, educación, jubilación o generación de empleo han desaparecido como elementos compensadores de la sociedad y ahora deben ser pagados por los individuos. Se apela a la solidaridad entre los pobres para satisfacer sus necesidades y se propicia la organización de las asociaciones no gubernamentales" (Norma Paviglianiti. Nov. Educativas. Nº 57)    En un editorial del diario Clarín del 03-12-00 se da a entender que el déficit en la inversión social es muy grande y que la ciudadanía se ve desprotegida por el Estado y que al gobierno le corresponde fortalecerla, contribuir a preservar su pluralismo, diferencia y riquezas culturales, crear situaciones de equidad y afianzar la justicia y las condiciones de seguridad; pero, como dice Portantiero, "…Cuando el Estado delega esas funciones integradoras internas, en medio de la ola de globalización actual, es natural que la polarización social crezca. En la lógica de las políticas neoliberales, es la polarización social la que lleva a la degeneración de distintos niveles de ciudadanía".    En educación esta polarización está bien definida, todos acceden a la educación básica pero hay escuelas primarias de calidad muy distinta, diferencia que se oculta bajo la apariencia de un mismo certificado nacional de aprobación. En tal caso, la apariencia de "Educación para Todos" se desvanece y se hace evidentemente la dualización del modelo, donde un derecho pretendidamente universal sólo es ejercido por los ciudadanos "de primera" si es por los ingresos, y los ciudadanos "de segunda" lo hacen por la acción pública.    Para el neoliberalismo, la política es sólo un instrumento para respetar las leyes, para mantener estos niveles de exclusión de la ciudadanía la misma utiliza altos niveles de autoritarismo.    Según Norma Paviglianiti (Nov. Educ. Nº 57) hay un nuevo círculo de pobreza que denominaría "pobreza política" que es más difícil de reconocer, que afecta al tejido social en su conjunto y básicamente a las nociones de "ciudadanía y democracia". Ella habla de tres dimensiones de pobreza política:1. Naciones políticamente pobres, cuando éstas no pudieron lograr un espacio de autodeterminación y sobreviven como espacios de un gran centro (blindaje económico del F.M.I.)2. Sociedades políticamente pobres: están débilmente organizadas y sólo son objetos de manipulación de grupos económicos3. Ciudadanos políticamente pobres: no conocen y no comprenden las transformaciones económicas, sociales y políticas que les toca vivir y, por lo tanto, no tienen herramientas para organizarse, reivindicar e influir en las decisiones del gobierno.    Esta polarización también cuenta para la política. El sector "integrado", sujeto de derechos y de presión sobre el Estado, es el que conforma la sociedad civil y el otro sector integrado por aquellos cuya existencia depende del Estado, carente de derechos sociales y discriminado de derechos civiles, sólo vive una mínima ciudadanía política y por supuesto no accede a ella, salvo con irrupciones violentas y fragmentadas de protestas colectivas, aislada por represión del gobierno o cooptadas segmentariamente.    En este caso, se propone en educación la formación de hábitos democráticos y aprendizajes de los saberes, actitudes y competencias para alcanzar una participación social integral en sociedades que exigen un mayor nivel de conocimientos para ejercer el protagonismo responsable. Este discurso es muy viable en escuelas destinadas a los sectores "integrados" pero no para los ciudadanos olvidados que asisten a las escuelas públicas donde el principal objetivo es el asistencialismo (copa de leche, comedor escolar, ropero escolar).    Sin embargo, los ciudadanos están empezando a irrumpir en los estratos políticos. Un ejemplo de ello lo describe el diario Clarín en su editorial del día 14-12-00:"(…) Una meta importante para el cultivo de la cultura política es difundir el proyecto (presupuesto para la administración pública), facilitar su estudio y receptar la opinión de los ciudadanos. (...) Como punto de partida para lograr este mayor compromiso ciudadano, alrededor de ochocientos alumnos de cuarto y quinto año de veinte escuelas públicas y privadas de la Ciudad de Buenos Aires estuvieron estudiando durante seis meses el presupuesto 2000 de la Ciudad." "(...) El fruto de este trabajo le fue presentado a los integrantes de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires." (…) " La mayor intervención de los ciudadanos en los temas de interés de toda la comunidad puede promoverse a través de la promoción de la cultura política, y esto, por su lado es capaz de iluminar y mejorar facetas poco transparentes o ineficientes de los órganos estatales".    El neoliberalismo, con su discurso de características técnicas, propone la libertad individual. El ciudadano es libre para comerciar, tener propiedad privada, o sea consumidor y propietario de sus bienes; el dinero es el mayor instrumento de mayor libertad, pero esa libertad no puede concretarse si no hay dinero.    No se puede elegir, esto sucede con todos los derechos sociales, especialmente salud y educación.    
CONCLUSIÓN: 
     La política neoliberal va en desmedro de los derechos del ciudadano y es lo que estamos padeciendo todos los ciudadanos que conformamos la República Argentina después de diez años de esa política: un país vacío en valores, una educación "para todos" que es sólo una utopía y una sociedad totalmente polarizada, cuya balanza se inclina hacia los sectores más necesitados.
    El paradigma que sostiene la reforma educativa impulsada por el gobierno de Menem es netamente neoliberal financiada por el Banco Mundial, organismo que impone las pautas para dicha reforma.    Bajo un contexto discursivo como: "Estamos construyendo juntos una nueva educación pública de calidad" "Será la clave del crecimiento social y económico de nuestro país y de nuestra gente en las décadas futuras" (Susana Decibe. Zona Educ.Nº10) o también los discursos de "cambio", "transformación", "progreso", "futuro" sólo constituyen el discurso técnico característico de este paradigma. Pero también hay otro discurso más amplio donde los cambios, no sólo educativos, llevados adelante por el gobierno se justificaron como "yo o el caos" o sea que el presidente Menem se ponía en primera persona, donde parece que el caos no está lejos de la "barbarie" de Sarmiento pero que actualmente se ha olvidado de un siglo de un sistema educativo funcionando, creciendo, formando la creación de un país.    Con esta reforma, se introduce un nuevo sistema, con nuevos significantes, todos muy reconocibles en el discurso neoliberal: calidad, reciclaje docente, equidad, vouchers, cambio tecnológico, mercado laboral, sociedad del conocimiento.    La total descentralización y federalización del sistema educativo, a cargo ahora de las distintas provincias (salvo las universidades que continúan siendo nacionales), en especial lo que hace al aparato burocrático-administrativo.   La centralización del establecimiento de los Contenidos Básicos Comunes y la orientación pedagógica generales de manos del Ministerio de Educación y Cultura de la Nación.   El reemplazo de la histórica escuela primaria por la Educación General Básica (EGB) que extiende de siete a nueve años de escolaridad obligatoria    El reemplazo de la escuela media o secundaria por la Educación Polimodal de sólo tres años de duración y con un fuerte compromiso en su oferta de terminalidades, con el mercado laboral.    Con respecto a la educación universitaria "(…) desde 1990 el Poder Ejecutivo Nacional impulsa una reconversión neoconservadora; va perfilándose entre dos grandes líneas de política universitaria: la opción diferenciadora y competitiva y la propuesta diversificadora y cooperativa interinstitucional". "(…) La opción neoconservadora intenta achicar el sistema de educación superior, concentra la calidad para unos y desliga al estado del financiamiento de la educación pública". "Abre una nueva etapa de creaciones de universidades, especialmente privadas, como mecanismo que presupone que el mercado es el mejor regulador de las políticas universitarias." "(…) los resultados de la aplicación del proyecto neoconservador han sido la reorganización de las instituciones jerarquizadas y segmentadas, las restricciones en el acceso, la reducción del cuerpo docente y de investigación y la calidad para pocos trasladadas a la cúpula del sistema de posgrados" .(Norma Paviglianiti, María C. Nosiglia, Mónica Marquina. Recomposición neoconservadora. Lugar afectado: la Universidad.)    El Estado viene achicándose a partir de las sucesivas privatizaciones, en relación al sistema educativo su descentralización viene a conformar una forma de achicarse ya que han pasado a estar a cargo de los estados provinciales y han quedado totalmente a merced de la economía de éstos.     Por otra parte, se impulsan mecanismos de gestión institucional pertenecientes al modelo empresarial, que incluyen la participación en el mercado con "ofertas educativas" para conseguir "mejor calidad para ingresar al mercado laboral".    A su vez, las políticas de ajustes han impactado directamente en las instituciones escolares. Cada vez son más las escuelas afectadas en alimentar a los alumnos, tarea muchas veces realizadas por los mismos docentes, porque la función pedagógica de la escuela convive con el sostenimiento de la supervivencia de los alumnos. En estas escuelas el fracaso escolar se ha resignificado, ya que un aplazo o la expulsión del sistema significa que ese chico deja de alimentarse a la vez que queda a merced de la calle, por lo que con facilidad termina en la delincuencia.    Si las escuelas en Argentina tuvieron como mandato la homogeneización de las diferencias en vista de la construcción de la Nación, actualmente esa homogeneización se ha quebrado tanto por las desigualdades socioeconómicas de los sujetos que se educan, como por las desigualdades que la descentralización introduce, produciendo un sistema fragmentado.    El discurso de conocimiento como llave para el progreso y el desarrollo de la Nación choca constantemente con los índices de desocupación, cuyas causas están más allá de un problema de descalificación laboral, como el discurso hegemónico que la reforma pretendió hacer creer.    Esta reforma ha obviado al sector en cuyas manos está la mayor posibilidad de realizar los cambios: los docentes.    El régimen laboral docente, que pasaron de ser profesionales a ser trabajadores estatales, se ve cada vez más ajustado, cuando intentan ejecutarse políticas en un marco de inseguridad y severos ajustes, como el que promueve el gobierno provincial con el nuevo régimen de licencias, régimen que sería impuesto por los organismos de financiación internacional.    Estas cuestiones muestran que todavía queda mucho por hacer en el campo de la educación, tanto si optamos por continuar con la implementación a ciegas de la nueva Ley como si lo hacemos por evaluar los pasos que hemos dado y reajustamos el rumbo, abandonando las imposiciones externas y recuperando la voluntad de educar, de incluir, de escuchar.    También se muestra un quiebre en lo que la educación significó para el proyecto de la Argentina moderna: fue tarea ligada a un futuro mejor, a la construcción de una Nación en crecimiento, a la constitución de un todo. Hoy, el caos no está constituido por analfabetos o sujetos "no-civilizados", hoy en el caos están sujetos desnutridos, con dificultades para el acceso a la alfabetización, pero también sujetos educados que tienen que luchar día a día para permanecer en el sistema.    Hoy ser pobre es comenzar desde una posición desfavorable, una carrera librada a las "potencialidades individuales" donde los sujetos tienen que medirse unos con otros y donde la existencia de pocos ganadores son condiciones del éxito.

jueves, 30 de junio de 2011

Educación especial

Educación especial es aquella destinada a alumnos con necesidades educativas especiales debidas a superdotación intelectual o discapacidades psíquicas, físicas o sensoriales. La educación especial en sentido amplio comprende todas aquellas actuaciones encaminadas a compensar dichas necesidades, ya sea en centros ordinarios o específicos.
Aunque la atención educativa a deficientes sensoriales (generalmente auditivos y visuales) se viene prestando en España desde el siglo XVIl a adopción legal del término educación especial es reciente viniendo a sustituir a otros aun vigentes en ciertos países de Hispano américacomo defectología que tienen evidentes connotaciones negativas.
En los últimos años del siglo XX se ha propuesto en España y otros países la sustitución del término educación especial por el denecesidades educativas especiales siguiendo las recomendaciones del informe Warnock, publicado en 1978 y difundido a lo largo de la década siguiente. Esta nueva definición supone hacer énfasis en la concepción de la educación básica como un servicio que se presta a la ciudadanía para que alcance sus máximas potencialidades y por tanto en la obligación del sistema de proporcionar apoyos y medios técnicos y humanos para compensar los déficits del alumnado en el acceso a los aprendizajes básicos imprescindibles para afrontar la vida adulta.

¿QUÉ ENTENDEMOS POR DIVERSIDAD?
Se entiende por diversidad la “ variedad en todos los sentidos”, la heterogeneidad, la abundancia de cosas diferentes.
La heterogeneidad está implícita en el término diversidad, no es una cualidad o una característica especial o distinta, sino que es estructural de todo ser y grupo humano.
Por lo tanto, diversidad se opone a uniformidad y homogeneidad.
Así sostenemos la existencia de diversidad de género, de familia, de cultura, de estatura, de intereses, de valores, de piel, de historias, de capacidades, de ideologías, etc.

LA DETERMINACIÓN DE LAS NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES EN EL ALUMNADO:

La eficaz atención educativa y el ajuste de la respuesta que desde las instituciones escolares deba prestarse a los alumnos con necesidades educativas especiales, exige siempre tomar decisiones que están avaladas previamente por un adecuado proceso de evaluación psicopedagógica, en el que se identifique y determine de forma cuidadosa y precisa dichas necesidades y, así, concretar la oferta educativa, ordinaria o específica, que habrá de incluir las medidas y apoyos necesarios.
Este proceso, en el que la participación de los padres y tutores es imprescindible, va a concluir no sólo con la adecuada escolarización del alumno, sino, y sobre todo, va a posibilitar la provisión de los recursos necesarios y el ajuste de la respuesta educativa que hay que dispensar a ese alumno. De la misma manera, va a suponer el punto de arranque y la información preliminar con que el “ equipo de apoyo a la integración” del centro contará para realizar una propuesta curricular individualizada.

LA EVALUACIÓN PSICOPEDAGÓGICA DE LAS NECESIDADES EDU-CATICAS ESPECIALES

Se entiende por evaluación psicopedagógica el proceso de recogida, análisis y valoración de la información relevante sobre los distintos elementos que intervienen en el proceso de enseñanza- aprendizaje, para identificar las necesidades educativas de determinados alumnos que presentan, o pueden presentar, desajustes en su desarrollo personal y/o académico, y para fundamentar y concretar las decisiones respecto a la propuesta curricular y al tipo de ayudas que aquellos pueden precisar en el desarrollo de las distintas capacidades.

La evaluación psicopedagógica es necesaria para:
Determinar si un alumno tiene necesidades educativas especiales.
Tomar decisiones relativas a su escolarización.
Realizar propuestas extraordinarias de flexibilización del período de escolarización
Elaborar propuestas de adaptaciones curriculares significativas.
Adoptar propuestas de diversificación curricular.
Determinar recursos y apoyos específicos.
Realizar la orientación escolar y profesional al término de la escolaridad obligatoria.

CRITERIOS GENERALES PARA REALIZAR LA EVALUCIÓN PSICOPE-DAGÓGICA

La evaluación psicopedagógica:
Deberá basarse en la interacción del alumno con los contenidos y materiales de aprendizaje, con el profesor, con sus compañeros en el contexto del aula y en el centro escolar y con la familia.
Habrá de resumir la información del alumno y de su contexto familiar y escolar que resulte relevante para ajustar la respuesta educativa a sus necesidades.
Esta información relevante sobre los campos indicados se centrará, en el caso concreto de los alumnos con discapacidad psíquica, motora o sensorial en:
Respecto al alumno: las condiciones personales de discapacidad o sobredotación, historia educativa o escolar, competencia curricular y ritmo de aprendizaje.


Respecto del contexto escolar: Análisis de las características de la intervención educativa, de las características y relaciones que el alumno establece con los compañeros en el grupo de clase y con los profesores, así como de la organización de la respuesta educativa
Respecto del contexto familiar: Características de la familia y de su entorno, expectativas de los padres y posibilidades de cooperación en el desarrollo del programa de atención educativa en el seno familiar.
En el caso de determinados alumnos con discapacidad motora, sobretodo cuando éstos presentan graves dificultades de comunicación o de deambulación, control postural o manipulación, la evaluación psicopedagógica deberá reflejar especialmente las posibilidades de compensación de estas dificultades mediante sistemas alternativos y medios técnicos; igualmente, deberán valorarse sus posibilidades de acceso y participación en las actividades de enseñanza-aprendizaje incluidas en la propuesta curricular. El objetivo de la evaluación psicopedagógica es realizar un análisis del alumno contextualizado en el ámbito donde se producen los procesos de enseñanza-aprendizaje; es decir, poniendo el acento en la interacción del alumno con los contenidos y materiales de aprendizaje y de ninguna manera al margen de estos.

TÉCNICAS E INSTRUMENTOS PARA LA EVALUACIÓN PSICOPEAGÓGICA:

Los responsables de realizar la evaluación psicopedagógica se servirán de procedimientos, instrumentos y técnicas como la observación, los protocolos para la evaluación de las competencias curriculares, los cuestionarios, las pruebas psicopedagógicas, las entrevistas y la revisión de los trabajos escolares.
Sólo con el fin de obtener información adicional complementaria podrá ser útil considerar la evaluación psicopedagógica de carácter individual. En cualquier caso, debe asegurarse que los instrumentos utilizados y la interpretación de la información obtenida son coherentes con la concepción interactiva y contextual del desarrollo y del aprendizaje.

EL INFORME PSICOPEDAGÓGICO:

Los contenidos y la información obtenida de los campos relevantes serán recogidos de forma explícita en el informe Psicopedagógico. Este informe constituye un “ documento en el que de forma clara y completa se refleja la situación evolutiva y educativa actual del alumno en los diferentes contextos de desarrollo o enseñanza, se concretan sus necesidades educativas especiales, si las tuviera, y , por último, se orienta la propuesta curricular y el tipo de ayuda que puede necesitar durante su escolarización para facilitar y estimular su progreso”.
El informe psicopedagógico incluirá, como mínimo, la síntesis de información del alumno relativa a los siguientes aspectos:
Datos personales.
Historia escolar y motivo de la evaluación
Desarrollo general del alumno
El nivel de competencia curricular
El estilo de aprendizaje
Aspectos relevantes del proceso enseñanza-aprendizaje en el aula y en el centro escolar.
Influencia de la familia y del contexto social en el desarrollo del alumno.
Identificación de las necesidades educativas especiales así como la previsión de los apoyos personales y materiales.
Orientaciones para la propuesta curricular.

¿QUIÉNES SON LOS ALUMNOS CON NEE?

“ A estos efectos se entiende por alumnos con necesidades educativas especiales aquellos que requieran, en un período de su escolarización o a lo largo de toda ella, determinados apoyos y atenciones educativas específicas por padecer discapacidades físicas, psíquicas o sensoriales, por manifestar trastornos graves de conducta, o por estar en situaciones sociales o culturales desfavorecidas”.

CRITERIOS PARA LA ESCOLARIZACIÓN DE ALUMNOS CON NEE:

En orden a garantizar la adecuada atención educativa para los alumnos con NEE los profesionales que intervienen en el proceso de detección, propuesta y escolarización de estos alumnos deberán tener en cuenta los siguientes criterios:

Criterios generales:
Ningún alumno con necesidades educativas especiales podrá quedar excluido de la posibilidad de escolarización.
Las decisiones relativas tanto a su escolarización inicial como a su revisión han de perseguir la situación de mayor normalización e integración escolar posible. En consecuencia, la escolarización de estos alumnos se hará, siempre que sea posible, en centros ordinarios que dispongan de los medios personales y de las ayudas técnicas necesarias, o que razonablemente puedan ser incorporadas. En determinadas circunstancias, cuando las necesidades de los alumnos lo aconsejen y, fundamentalmente, para favorecer su proceso de socialización, podrán establecerse fórmulas de escolarización combinadas entre centros ordinarios y de Educación Especial.
La escolarización de estos alumnos deberá juiciarse cuanto antes, y una vez iniciada se asegurará su continuidad con objeto de que la educación recibida incida favorablemente en su desarrollo. No obstante, la escolarización del alumnado con NEE estará presidida por el carácter revisable de las decisiones.
Toda propuesta de escolarización deberá fundamentarse en las necesidades educativas especiales del alumno identificadas a partir de la evaluación psicopedagógica, y en las características de los centros y/o recursos de los mismos, tanto personales como materiales, para satisfacer dichas necesidades en el mayor grado posible.
Los padres y, en su caso, los tutores legales participarán en el proceso de escolarización. Para ello se les facilitara información tanto del procedimiento a seguir como de las diferentes opciones de escolarización, y serán oídos antes de adoptar la Resolución de escolarización.
Se propondrá la escolarización en el centro de Educación Especial que le corresponda cuando, de resultar de la evaluación psicopedagógica, se estime que un alumno con NEE asociadas a discapacidad psíquica, sensorial o motora, graves trastornos del desarrollo y múltiples deficiencias, requiere y requerirá a lo largo de su escolarización adaptaciones curriculares significativas en prácticamente todas las áreas del currículo, o la provisión de medios personales y materiales poco comunes en los centros ordinarios y cuando se prevea, además, que en estos centros su adaptación e integración social será reducida.
En aquellas zonas donde la lejanía de un centro de Educación Especial lo haga aconsejable, estos alumnos podrán ser escolarizados en unidades de Educación Especial en centros ordinarios que tendrán carácter sustitutorio de un centro de Educación Especial.

CRITERIOS COMPLEMENTARIOS:

En el caso del alumnado con discapacidad auditiva o motora, deberán tenerse en cuenta además los siguientes criterios complementarios:

PARA LA ESCOLARIZACIÓN DEL ALUMNADO CON DISCAPACIDAD AUDI-TIVA
La escolarización del alumno con discapacidad auditiva se llevará a cabo, siempre que sea posible, en el centro ordinario que disponga de los medios personales y de las ayudas técnicas necesarias o que razonablemente puedan ser incorporadas y prioritariamente, en aquellos centros con modalidad de “integración preferente” en este tipo de discapacidad.
En el momento de proponer la escolarización deberá prestarse atención, por un lado, a la educación temprana que ha recibido, a sus posibilidades de acceso al lenguaje oral, a su socialización y a si precisa un sistema complementario de comunicación, o bien lenguaje de signos; además, habrá de valorarse si el centro puede ofrecer el sistema de comunicación que el alumno precisa y si está en condiciones de asegurar su desarrollo comunicativo y lingüístico con los medios personales y técnicos que precise.
Cuando la gravedad de la sordera dificulte seriamente la posibilidad de comunicación con el profesor y el centro ordinario no pueda asegurar sistemas de comunicación adecuados para el aprendizaje de este alumnado, y por tanto, se haga poco viable su aprovechamiento, el alumno podrá escolarizarse en un centro de Educación Especial específico para alumnos sordos o en unidades especificas de la misma naturaleza que garanticen el sistema de comunicación adecuado.

PARA LA ESCOLARIZACIÓN DEL ALUMNO CON DISCAPACIDAD MOTORA:

La escolarización de los alumnos con discapacidad motora se llevará a cabo en los centros ordinarios que dispongan de los medios personales y las ayudas técnicas necesarias o que razonablemente puedan ser incorporadas y, prioritariamente, en aquellos centros con modalidad de “integración preferente” en este tipo de discapacidad.
Dada la complejidad del proceso de evaluación psicopedagógica de determinados alumnos con discapacidad motora, sobre todo cuando presentan graves dificultades de comunicación, para que su escolarización responda al criterio general de máxima normalización, deberán valorarse de manera especial las posibilidades de compensación de estas mediante sistemas alternativos y medios técnicos adecuados.
De la misma forma, habrán de valorarse sus posibilidades de deambulación, control postural y manipulación, con objeto de facilitar su acceso y participación en las actividades de enseñanza y aprendizaje incluidas en la propuesta curricular.

ESCOLARIZACIÓN EN CENTROS DE EDUCACIÓN ESPECIAL:
Con carácter general, en los Centros de Educación Especial se impartirá la educación básica obligatoria, que se iniciará y finalizará en las edades establecidas por la ley con carácter general para todos los alumnos, y una formación que facilite la transición a la vida adulta de los alumnos escolarizados en ellos.
Excepcionalmente, podrán escolarizarse en estos centros alumnos cuyas edades correspondan al 2° ciclo de Educación Infantil (3-6 años).
El Límite de edad para poder permanecer escolarizado en un centro de Educación Especial será de 20 años.

CUMPLIMENTACIÓN DE LA DOCUMENTACIÓN ACADÉMICA Y DE EVALUACIÓN DE LOS ALUMNOS CON NEE EN EDUCACIÓN INFANTIL

-Los documentos de Evaluación en esta etapa Infantil son los siguientes:
Expediente personal del alumno.
Ficha personal del alumno (Recoge datos de filiación, familiares, médicos, etc.).
Resúmenes de escolaridad ( su objetivo es certificar la escolaridad)
Informe anual de evaluación (Recogerá los datos mas relevantes obtenidos a través de la evaluación continua).
Informe trimestral a las familias (Recogerá los progresos efectuados por los niños, las medidas de refuerzo y, en su caso, de adaptación).

LA EVALUACIÓN PSICOPEDAGÓGICA DE LAS NEE ASOCIADAS A CONDI-CIONES PERSONALES DE SOBREDOTACIÓN

Las referidas condiciones personales de sobredotación intelectual suponen la existencia en el alumno de un potencial excepcional para el aprendizaje y el rendimiento académico que requerirán ser identificados mediante la oportuna evaluación psicopedagógica.
La Orden del 14 de febrero de 1996, establece como criterios graves a la evaluación psicopedagógica que se realice a los alumnos con NEE los siguientes:
Deberá basarse en la interacción del alumno con los contenidos y materiales de aprendizaje, con el profesor, con sus compañeros en el contexto de aula y en el centro escolar y con la familia.
Habrá de reunir la información del alumno y de su contexto familiar y escolar que resulte relevante para ajustar la respuesta educativa a sus necesidades.
Esta información relevante sobre los campos indicados deberá dar respuesta, en el caso concreto de los alumnos con sobredotación intelectual, a las siguientes cuestiones:
Respecto al alumno: Las condiciones personales en relación con las capacidades que desarrolla el currículo, reflejando, si los hubiera, los posibles desequilibrios entre los aspectos intelectual y psicomotor, de lenguaje y de razonamiento, y afectivo e intelectual. El autoconcepto. El estilo de aprendizaje, concretándose las áreas, los contenidos y el tipo de actividades que prefiere; su habilidad para plantear y resolver problemas; el tipo de metas que persigue, su perseverancia en las tareas y ritmo de aprendizaje.
Respecto al contexto escolar: Análisis de las interacciones que el alumno establece con los compañeros en el grupo de clase y con los profesores.
Respecto al contexto familiar/ social: Características de la familia y de su entorno, expectativas de los padres y posibilidades de cooperación familiar.

CRITERIOS GENERALES DE LA ATENCIÓN EDUCATIVA DE ALUMNOS SOBREDOTADOS:
La Resolución de la Secretaría de Estado de Educación “salda” una vieja polémica en torno al tipo de instituciones que son precisas para la atención a los alumnos sobredotados, decantándose por que los alumnos con sobredotación intelectual se escolaricen, al igual que el conjunto de los alumnos, en centros ordinarios, si bien se establecen todo un conjunto de medidas complementarias de enriquecimiento curricular y de flexibilización del período de escolaridad para adecuar la respuesta educativa a estos alumnos.
Así, los centros docentes en su proceso de elaboración de Proyecto Curricular de las etapas obligatorias adoptarán las oportunas decisiones educativas que se incluirán en dicho Proyecto Curricular y que formarás parte de las medidas ordinarias de atención a la diversidad.
De la misma manera, la respuesta educativa que se dará a los alumnos sobredotados podrá suponer:
La adaptación cunicular de ampliación.
La flexibilización del período de escolarización, con la correspondiente adaptación individual del currículo.

MEDIDAS DE ATENCIÓN A LOS ALUMNOS CON SOBREDOTACIÓN INTELECTUAL

Las medidas previstas de atención educativa a los alumnos con sobredotación intelectual pueden ser, como se ha indicado, de 2 tipos interdependientes entre sí, dado que la adopción de cualquiera de ellas no supone descartar la otra.
Medidas cuniculares
Las medidas de adaptación curricular de ampliación se llevará a cabo cuando, de la evaluación psicopedagógica realizada, o bien se valore que el alumno tiene un rendimiento excepcional en un número limitado de áreas, o bien que aunque tenga un rendimiento global excepcional o continuado se detecte un desequilibrio con los ámbitos afectivo y de inserción social.

MEDIDAS DE FLEXIBILIZACIÓN DE LA ESCOLARIDAD
Las medidas previstas de flexibilización del período de escolarización podrán consistir tanto en la posibilidad de anticipar el inicio de la Educación Primaria, como en la posibilidad de reducir la duración de un ciclo educativo, de la enseñanza obligatoria.
En todo caso, tanto la anticipación del inicio de la Educación Primaria, como la reducción del período de la escolarización obligatoria, sólo se llevará a cabo cuando en la evaluación psicopedagógica se valore “que el alumno/a tiene adquiridos los objetivos del ciclo o curso y se prevea que dicha medida es adecuada para el desarrollo de su equilibrio personal o su socialización “. No así para el caso de propuesta de medidas curriculares para el alumno.

PROCEDIMIENTO PARA SOLICITAR LA FLEXIBILIZACIÓN DEL PERÍODO DE ESCOLARIDAD

PROCEDIMIENTO PARA SOLICITAR LA ANTICIPACIÓN DE LA ESCOLARIDAD EN EDUCACIÓN PRIMARIA

Una vez detectada por el profesorado de Educación Infantil la presunción de que un alumno/a puede tener capacidades excepcionales de sobredotación, el director/a del centro informará a los padres o tutores legales y, con su conformidad, solicitará a los profesionales correspondientes, o al Departamento de Orientación si lo hubiere, que realice la evaluación psicopedagógica del alumno.
Realizada la valoración, y reconocida la condición de sobredotación del alumno, la dirección del centro remitirá a la Dirección Provincial la solicitud con la siguiente documentación:
Informe del equipo docente, coordinado por el tutor del alumno.
El informe psicopedagógico.
Propuesta concreta de modificación del currículo firmada por el director/a del centro, que contendrá:
Objetivos, contenidos y criterios de evaluación que se proponen.
Opciones metodológicas, con especial incidencia en las decisiones relativas al agrupamiento, a los materiales y a la distribución de espacios y tiempos.
Un documento en el que conste la conformidad de los padres o tutores legales.
Por su parte, la Inspección educativa elaborará un informe que versará sobre la idoneidad de la propuesta de modificación del currículo que presenta el centro y valorará si los derechos de los alumnos y sus familias han sido respetados.

UNA EDUCACIÓN BÁSICA PARA TODA LA POBLACIÓN COMO OBJETIVO ESCOLAR. ELIMINAR ELEMENTOS DISCRIMINATORIOS.

En lo que se refiere a las actuaciones y elementos concretos, rechazamos enérgicamente:
Todo aquello que, en la práctica, va destinado a mejorar el aprovechamiento educativo sólo de quienes van superando todos los filtros, es decir, cuando se toma como objetivo de toda la educación el de una parte del alumnado (en extremo, el que irá a la universidad).
Todas las medidas que, a veces bajo nombres engañosos, optan por la segregación y los grupos homogéneos como medidas habituales, y por todas aquellas que producen, por los mecanismos que sean un aumento de la segregación e incluso de la exclusión.
Todo aquello que tiende a la uniformización y/o propaga estereotipos de género o sobre grupos sociales, inferioriza a unos sobre otros, etc.
Todo aquello que favorece la desigualdad: por discriminar económicamente, por poner en situación ventajosa a unos sobre otros (también cuando "se les a todo el mundo lo mismo", pero la situación de partida es desigual), por privilegiar una cultura sobre otra...
También rechazamos las "no medidas", es decir, el dejar que las cosas sigan el curso aparentemente normal cuando se está constatando una y otra vez que el sistema educativo favorece o al menos certifica el fracaso.
Numerosos elementos actúan de forma segregadora en la escuela: el lenguaje utilizado, los modelos del profesorado, los contenidos, la metodología, la evaluación... (además de los que lo hacen a través de la política educativa aplicada o por la fuerte influencia del sistema social). Sin embargo, el eliminar elementos discriminatorios es una orientación limitada. Cuando intentamos actuar en positivo, constructivamente, e incluso cuando se trata de eliminar factores discriminatorios no evidentes, surge ya la necesidad de contar con enfoques y alternativas constructivas, partiendo de una idea de educación básica (diferente a una educación "de objetivos mínimos") para toda la población. Es necesario considerar:
El objetivo que debe tener una educación dirigida a toda la población (infantil, primaria y secundaria obligatoria) es que todas las personas alcancen, realmente, un aprendizaje que les posibilite crecer como personas, participar socialmente como ciudadanos/as e integrarse en el mundo laboral de forma adecuada. Las actuaciones cotidianas se organizan alrededor de lo que se pretende.
El aprendizaje no se circunscribe a lo académico, sino que éste se integra en el desarrollo cognitivo, social, afectivo y corporal.
Los objetivos educativos y la evaluación no se parcelan por áreas.

SI EN LAS AULAS HAY PERSONAS, ESTO TIENE QUE NOTARSE.

Las personas tenemos necesidades: físicas, de protección, sociales, psicológicas y de autorrealización. La sociedad da importancia a los valores. Cuando los valores se imponen a las personas sin tener en cuenta sus necesidades, el proceso educativo cambia.
Si analizamos en qué situación se encuentra cada uno de los alumnos y alumnas de la clase podemos ver que alguien responde bien al modelo de conducta esperado, pero tiene dificultades psicológicas: timidez, no saber mantener sus propios criterios, etc; hay alumnado con un cociente intelectual alto y sin embargo no estudia; otro no sabe leer y se siente perfectamente en el grupo... Al final del estudio podemos concluir que cada alumno o alumna presenta diversidad en relación con el resto; tiene una serie de necesidades resueltas y otras no.
Aunque no podemos considerar que las diferencias sean exclusivamente de cariz individual y que la calidez de las relaciones en el aula sea suficiente, esta claro que cada persona, y por tanto cada alumno/a y cada profesor/a, interpreta lo que le acontece según se ve a sí mismo/a y según cómo se sitúa respecto a los demás. Lo socioafectivo es suficientemente importante por sí mismo, pero, además, el tener bloqueado ese campo entorpece e incluso impide el desenvolvimiento intelectual y académico. Por todo ello, tenemos que promover:
La autoestima tanto del profesorado como del alumnado. Precisamos entrenamiento para ver los aspectos positivos de las personas, situaciones y cosas. Saber leer en positivo ayuda a que afloren las partes más brillantes de las personas, se crean más posibilidades, se fomenta la motivación y hay mayor desarrollo de la inteligencia.
El respeto, entendido como tener en cuenta al otro en sus necesidades. Cada uno está en una situación concreta y no mira más que de resolver sus necesidades. Por tanto, necesitamos dejar las relaciones de dominio y sumisión y llegar a pactos con los demás.
Una actitud de incondicionalidad, distinguiendo al niño/a de su conducta. Cada persona tiene la consideración de valiosa. A veces se presentan conductas que precisan modificarse, pero sin poner en cuestión a la persona. Por tanto no resulta adecuado decir "eres un vago", sino "hoy no has hecho las tareas". A esto añadimos que se requiere hacer sentir afecto a los chicos/as, si no resulta posible educar de manera constructiva.
Permitir y proteger a las criaturas. Nuestra labor como educadores y educadoras está en dar posibilidades, tener expectativas altas, esperar lo mejor de cada cual, aprender a cuidar y a cuidarnos, a poner límites adecuados por medio de pactos.

ESCUELA RURAL

En las etapas de infantil y primaria no se encuentran, desde el punto de vista de la escuela rural, problemas demasiado exagerados: diversidad en cuanto a distintas capacidades intelectuales, procedencia social diferente...
Tal y como está diseñada la metodología de estas dos etapas en las escuelas rurales se consigue dar a la diversidad un respuesta más acertada que en los centros grandes, que en los centros urbanos, donde los grupos aula son más numerosos, hay homogeneidad en cuanto a la edad...

La situación que vivimos nos obliga a ello, y así, es algo frecuente y habitual: adaptarse a los intereses y necesidades del alumnado; en vez de usar el libro de texto como el catecismo que nos dice lo que debemos hacer adaptar el curriculum a lo que el alumno requiere; flexibilizar horarios, agrupamientos; utilizar materiales curriculares diversificados; atención personalizada a las familias y al alumnado; dar prioridad a la interacción de los alumnos y alumnas, ofreciendo la posibilidad de aprender entre ellos, lo cual ocurre más fácilmente debido a la mezcla de edades en una misma aula...
El gran reto, sin embargo lo encontramos en el paso que da el alumnado de educación primaria a secundaria. Y los problemas que pueden surgir son:
Cambio de centro y de entorno. En primaria se encuentran en centros pequeños, con más de un nivel por aula, grupos pequeños, con atención personalizada; en secundaria grupos grandes, con compañeros de igual edad, donde no tienen el modelo de los mayores, y pequeños que enseñar... Entorno conocido y controlado frente a otro más grande, con situaciones nuevas...
En primaria apenas hay libros de texto, los materiales curriculares los ofrece el entorno, los maestros planifican pensando en ello, hay flexibilidad en el horario, en la forma de enseñar y de aprender, la metodología se adapta a sus necesidades e intereses. En secundaria, ocurre bastante lo contrario, libros de texto, todos hacen todo al mismo tiempo...
Distancias largas entre la vivienda y la escuela. Cansancio añadido.

EDUCACIÓN INFANTIL

Nos parece que nuestra reflexión podría tenerse en cuenta como algo que no sólo atañe a esta Etapa Educativa sino al hecho mismo de educar e implicaría dar relevancia a algo que está en la base de toda acción educativa y educadora: la atención a la diversidad emocional y afectiva.
Desde la Educación Infantil, se quiere hacer un llamamiento en torno a una reflexión que entendemos debería tenerse en cuenta como algo transversal, la diversidad.
Partiendo de nuestra práctica cotidiana, y desde nuestra posición como colectivo, creemos necesario incidir en el aspecto afectivo y emotivo como algo determinante en el desarrollo de la persona.
Creemos que antes incluso que otros aspectos, la diversidad emocional está implícita en el hecho mismo de ser personas, y por tanto no afecta sólo a los niños y niñas sino también a los adultos que compartimos un espacio educativo.
Desde ahí, entendemos que hay un ámbito de diversidad en el que habría que insistir siempre, pero que se hace palpable cuando trabajamos con los más pequeños:
Sentimos distinto, necesitamos distinto, actuamos distinto.
Plantearse que el matiz emocional es el primer eje en cuanto a la diversidad como enriquecimiento, y no como barrera, implica el partir del respeto a nuestra propia diversidad emotiva (todos y todas; niños y adultos), y paralelamente implica la necesidad de encontrar contextos de comunicación y modelos educativos que favorezcan un clima afectivo en el que nuestra actuación pueda ser elaborada teniendo en cuenta también los sentimientos. De ahí que no se trate sólo de descubrir qué sentimos - un primer paso - sino de qué hacemos nosotros con eso que sentimos.
Al referirnos a "contextos de comunicación", nos parece que no debería olvidarse en ningún momento que la atención a la diversidad emocional de los más pequeños pasa por la atención a otros muchos lenguajes que no son exclusivamente el lenguaje oral. Lenguajes que se manejan a través de múltiples códigos que no pueden ser ajenos a la escuela: la mirada, la sonrisa, el llanto, un gesto,... encierran con frecuencia mensajes que esperan respuesta.

Cuando hablamos de la necesidad de ir creando un clima afectivo que facilite todo esto, hay algunos aspectos que nos parecen importantes y que serían un buen punto de partida para el trabajo educativo en todas las etapas:
Por una parte, el favorecer que haya un ambiente de serenidad refiriéndonos al ÁNIMO colectivo, a esa sensación de bienestar que parte del descubrimiento progresivo de las necesidades de todos y cada uno para modificar lo que vaya siendo necesario.
Por otra, el llegar a un acuerdo en cuanto a la necesidad de "sentir con" el otro. Desde la diversidad y la intención de "ser sensible al otro" se puede empezar a pensar en un trabajo que llegará en algún momento a ser algo compartido.
Esto es aplicable además al propio equipo y a la elaboración de Proyectos Educativos que respondan verdaderamente a nuestra propia diversidad también como centro. De ahí que insistamos también en el peligro de vernos despojados del significado real de términos que manejamos a los que se les vacía de contenido (consensuar empieza a ser algo que se utiliza como algo obvio, algo que oficialmente se da por hecho: "los Proyectos Educativos partirán del consenso..." ¿de qué consenso? )
Y por otra más: todo el tema de diversidad cultural como algo que se está dando en la realidad, va estrechamente ligado al tema de la diversidad afectiva. La integración de diferentes culturas no puede estar asociada al concepto de asimilación/adaptación por parte del que llega y se incorpora a la norma cultural establecida. Sólo si se plantean cauces de participación y de interconexión entre las diferentes maneras de vivir, celebrar o mirar la vida, podemos avanzar en el mestizaje que a todos los niveles supone el educarnos juntos. Habría por tanto que encontrar fórmulas para que en el aula no aparezca un modelo único de interpretar el mundo como exclusiva verdad.
La Educación Infantil tiene la responsabilidad primera, como en muchas otras cosas, de educar en la diversidad no como un adorno transversal del currículum sino como una realidad a la que atender con urgencia y de forma inmediata.
Todo esto se plasmaría en la revisión de algunos aspectos que inciden de forma directa en la atención a las emociones y en el favorecimiento del clima afectivo al que nos hemos referido:
El reconocimiento de las diferencias de todos, de las necesidades de cada uno, lleva a la aceptación de que necesitamos también respuestas diferentes.
Partir del reconocimiento de lo que sentimos - niños y niñas y adultos - como un punto de partida para atender al resto de aspectos diversos que conforman a la persona.
Generar contextos de comunicación en los que intervengan todos los lenguajes.
Garantizar las condiciones en cuanto a adecuación de espacios, ratios, recursos humanos... que permitan una atención ajustada a todas las necesidades educativas de los más pequeños.
Respeto al currículum propio de la etapa salvando las situaciones que se están dando de forma alarmante al plantearse una escolarización "a la baja" que implica la asimilación de objetivos de primaria a la etapa de Educación Infantil.
Favorecer espacios de protagonismo dentro del grupo en el que cada cual pueda tener un tiempo propio de reconocimiento personal. Expresar lo que sentimos, lo que nos gusta o nos desagrada, lo que nos interesa... es permitir que nos conozcamos más para querernos más, para poder ponernos en el lugar del otro y desde ahí respetarle y respetarnos en lo que nos diferencia y en lo que nos une.